Este año se destruirá empleo en todos los sectores menos en servicios
07/03/2008
El crecimiento medio de la economía española será del 2,5 por ciento en 2008 y del 2,3 por ciento en 2009, lo que significa una "fuerte desaceleración", según las previsiones del Instituto Flores de Lemus, dependiente de la Universidad Carlos III de Madrid. Además, este año se creará empleo "exclusivamente" en el sector servicios –ya que en los demás se "destruirá"– y en los próximos dos años la creación de empleo se reducirá a la mitad. El vicepresidente Pedro Solbes ha reconocido que "en estos momentos es más difícil" alcanzar su previsión de crecimiento para este año, que sigue siendo del 3,1 por ciento.
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/carlos_iii/desempleo/empleo/flores_de_lemus/paro/pib/solbes/trabajo/kw/noticia_1276325251.html
LD (EFE) El Instituto Flores de Lemus, dependiente de la Universidad Carlos III de Madrid, se ha sumado a los diferentes servicios de estudios económicos (como el de las Cajas de Ahorro o el Banco de Santander), así como a los de organismos internacionales (como la CE o el FMI) y ha apuntado una rebaja en las previsiones económicas del Gobierno para los próximos años.
En un adelanto de un informe que publicará próximamente sobre la economía española, Flores de Lemus no espera una tasa de inflación inferior al 3,8 por ciento durante los tres primeros trimestres de 2008, y augura que, a partir de ese momento, se reducirá hasta niveles cercanos al 2,7 por ciento a finales de año. De esta forma, la inflación media anual en 2009 sería del 2,5 por ciento.
Además, este órgano prevé un crecimiento medio del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009 del 2,3 por ciento por la "fuerte desaceleración" que sufre España y la "incertidumbre" internacional que la rodea. Según un adelanto del informe sobre la economía española que esta entidad publicará próximamente, en los últimos trimestres de 2008 y 2009 se continuarán creando puestos de trabajo, pero a tasas interanuales del 1,4 y del 1,5 por ciento, "muy inferiores" al 3,6 por ciento registrado en 2006. Así, el mercado de trabajo experimentará "una fuerte reducción" en su actividad y 2009 acabará con una tasa de paro del 9 por ciento, apunta el texto.
El Flores de Lemus explica que la economía española, que hasta hace poco había disfrutado de unas condiciones monetarias "muy holgadas", experimentará su mínimo crecimiento, del 2,2 por ciento, a finales de 2008 y en el segundo trimestre de 2009. A partir de este momento se podría producir una "mínima recuperación" de dos décimas de punto en ese año, de forma que los crecimientos anuales medios para 2008 y 2009 serían del 2,5 y del 2,3 por ciento, respectivamente.
El Instituto Flores de Lemus advierte de que una de las incógnitas "más graves" que penden sobre la economía española está en su "alta" dependencia de la financiación exterior, en un entorno internacional en el que las condiciones crediticias internacionales podrían empeorar.
El estudio también aborda el tema de la productividad, uno de los grandes retos de futuro de la economía española. Así, recuerda que la productividad del país ha crecido en estos años apoyada en la industria, pero indica que en 2008 y 2009 el peso de este sector en su crecimiento disminuirá a favor de la construcción, que en el pasado ha experimentado tasas negativas
Zapatero demuestra una vez más su ignorancia en economía: "El Euribor lo fija el Banco Central Europeo"
28/02/2008
DESCONOCE CÓMO SE FIJA EL PRECIO DE LAS HIPOTECAS
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/BCE/caldera/euribor/euroibor/hipotecas/recesion_economica/zapatero/kw/noticia_1276324610.html
LD (M. Llamas) El desconocimiento del presidente del Gobierno en materia económica no tiene fin. Tras afirmar en el debate con Rajoy que nos enfrentamos a una "recesión económica mundial", Zapatero indicó ayer que el Euribor, índice de referencia para el precio de las hipotecas, "lo fija el Banco Central Europeo" cuando, en realidad, su valor depende del precio de los préstamos que hacen entre sí los bancos más importantes del continente.
Las “dos tardes” para aprender economía que, en 2003, el entonces secretario en la materia del PSOE, Jordi Sevilla, le prometió al hoy presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no parecen haber surtido el efecto deseado. Más bien, todo lo contrario.
Zapatero afirmó ayer durante su entrevista televisada en La Sexta que el Euribor (es decir, el precio de referencia para las hipotecas) “lo fija el BCE”. “Ni en le legislatura pasada se fijaba en Génova (sede central del PP), ni ahora en Ferraz (sede del PSOE)”, ya que es “un índice europeo”, indicó.
Si bien esto último es cierto, lo primero, desde luego, ni se acerca someramente a la realidad. Y es que, el valor del citado índice lo calcula la Federación Bancaria Europea, mediante la media de los precios de los 64 principales bancos europeos. Este tipo de interés se aplica a las operaciones entre bancos de Europa partiendo de los precios de oferta de los préstamos que se hacen entre sí las 64 principales entidades crediticias europeas. Es decir, el porcentaje que paga como tasa un banco cuando otro le deja dinero.
De hecho, el Euribor no es un solo tipo, sino un conjunto de ellos. Las entidades financieras usan diferentes tipos de interés según el plazo al que se prestan dinero. Por tanto se puede hablar de Euribor a una semana, a un mes o a un año. El Euribor a un año es el que se usa normalmente como referencia para las hipotecas.
El "Euroíbor" de Caldera
Un índice, pues, fundamental, no sólo para el sistema financiero en general, sino para todas aquellas familias que se han visto en la necesidad de solicitar un préstamo para adquirir una vivienda (millones en España). Además, el encarecimiento de estos créditos, debido a la progresiva subida de tipos de interés, constituye hoy en día una de las principales preocupaciones de los españoles que están endeudados, puesto que han aumentado las dificultades para hacer frente a los pagos mensuales de las hipotecas.
Pese a su error de base y pleno desconocimiento en la materia, Zapatero no dudó en asegurar que el Euríbor “ha llegado a un techo, ya que está bajando”. Es más, “a partir de junio se empezarán a notar por parte de las primeras familias en nuestro país que les baja algo la cuota de las hipotecas”.
Un pronóstico muy arriesgado teniendo en cuenta que, tanto los expertos como el propio presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, ha descartado recientemente bajar el precio del dinero, actualmente fijado en el 4 por ciento, debido a los riesgos inflacionistas que sufre la economía comunitaria. Sin una reducción previa de tipos por parte del BCE, el Euríbor no experimentará cambios sustanciales, y menos aún a la baja.
El penúltimo desliz económico de Zapatero se suma al que protagonizó durante el debate electoral con el líder del PP, Mariano Rajoy, que tuvo lugar el pasado lunes. Entonces, el presidente afirmó que la desaceleración que experimenta la economía española se debe, sobre todo, a la “recesión económica mundial” que viven los mercados.
Otro fallo de considerable importancia: ni existe recesión (es decir, tasas negativas del PIB durante, al menos, dos trimestres consecutivos), ni mucho menos afecta a la economía mundial, ya que durante los últimos años la riqueza global ha crecido a un ritmo cercano al 5 por ciento anual.
De hecho, debido, precisamente, a la globalización, la economía del planeta ha gozado de una salud excelente, alcanzando récords históricos de crecimiento. Países emergentes como China o India avanzan a un ritmo cercano al 10 por ciento anual. La UE lo hace a tasas del 2 por ciento.
Ni siquiera la economía de EEUU, que vive una situación delicada desde el estallido de la crisis de las hipotecas subprime el pasado verano, ha entrado, por el momento, en la temida recesión. El desconocimiento mostrado por Zapatero en este ámbito no es exclusivo.
Recientemente, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, confundió el término Euríbor por el de “Euroíbor”, inventando así un nuevo índice de referencia hipotecario propio del sistema financiero.
Cae la producción, el empleo, la inversión y el consumo, pero Zapatero niega la "crisis"
20/02/2008
La economía española creció un 3,5 por ciento en el cuarto trimestre, tres décimas menos que en el trimestre precedente y seis menos que en el primero. Este frenazo se debió a la caída de la demanda nacional. Destacó especialmente el descenso de la inversión (1 punto), el empleo y el consumo. Aunque los indicadores económicos llevan avisando desde hace un año, el presidente Zapatero insiste en hablar de "desaceleración", no de "crisis".
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/crisis/demanda_nacional/desempleo/ine/inflacion/paro/pib/produccion/kw/noticia_1276324065.html
(Libertad Digital) Según reconoce el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Producto Interior Bruto (PIB) generado por la economía española en el cuarto trimestre de 2007 ha registrado un crecimiento del 3,5 por ciento con respecto al mismo período del año anterior. Este dato, tres décimas menor que el estimado para el período precedente, indica que la economía española se encuentra inscrita en una fase de desaceleración.
En su nota de prensa, el Instituto Nacional de Estadística (INE) indica que la menor intensidad del ritmo de crecimiento de la economía española en el cuarto trimestre tiene su principal origen en la desaceleración de la demanda nacional, que reduce seis décimas su contribución al crecimiento agregado (de 4,5 a 3,9 puntos). No obstante, la menor aportación negativa del sector exterior (de –0,7 a –0,4 puntos) ha compensado parcialmente dicho comportamiento, dando como resultado una atenuación de tres décimas en el PIB trimestral.
De hecho, si se observa el gráfico aportado por este instituto de análisis público, la demanda nacional no ha hecho más que caer desde el cuarto trimestre de 2006, cuando aportó 5,3 puntos al crecimiento económico. Cayó a 5,1 en el primer trimestre de 2007, a 4,9 en el segundo, hasta 4,5 en el tercero, para quedarse en el cuarto trimestre seis décimas por debajo, en el 3,9 por ciento. Lo que significa que ha reducido su aportación al crecimiento económico en 1,4 puntos en un sólo año.
Las familias gastan menos porque no confían en la economía
El gasto en consumo final de la economía se desaceleró cuatro décimas en 2007, hasta el 3,6 por ciento. Este comportamiento fue debido tanto a la moderación del gasto de los hogares (del 3,7 por ciento al 3,1 por ciento) como al de las Instituciones sin fines de lucro. Por el contrario, el gasto en consumo final efectuado por las Administraciones Públicas aceleró su crecimiento tres décimas (del 4,8 por ciento al 5,1 por ciento).
En un contexto en el que la confianza de los consumidores ha ido reduciéndose
paulatinamente, el gasto en consumo final de los hogares moderó su ritmo de avance en 2007, de forma continuada en todos los trimestres del año. Por componentes, la desaceleración del gasto fue mayor en el caso de los bienes que en los servicios y, dentro de los primeros, en los bienes duraderos.
Cae también la inversión y el empleo
La formación bruta de capital fijo (inversión) desaceleró un punto su crecimiento interanual hasta el 4,8 por ciento. Esta evolución global es compartida por el componente de bienes de equipo (del 11,6 por ciento al 8,6 por ciento) y por la construcción (del 3,8 por ciento al 2,9 por ciento).
El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, sitúa su crecimiento interanual en el 2,5 por ciento, reduciendo cinco décimas el estimado para el trimestre anterior. Según el INE, el crecimiento desacelerado del empleo en la construcción y en los servicios, más acusado en el caso de la primera, unido al decrecimiento del empleo en la industria son los rasgos que más se destacan del análisis del cuadro del empleo en este trimestre.
EL DESPLOME DE LA BOLSA Y LA PASIVIDAD DEL GOBIERNO
22/01/2008
Esta negación política de la realidad ha llevado nuevamente a Solbes a protagonizar el mayor de los ridículos, como ha sido el de considerar que "no había que exagerar" las pérdidas, horas antes de que el Ibex 35 registrara la mayor caída de su historia
http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_41566.html
La Bolsa ha vivido este lunes una de las jornadas más negras que se recuerdan en su historia. El índice Ibex, el indicador que recoge la cotización de los 35 valores principales del parqué, ha perdido un 7,54 por ciento, el mayor desplome de su historia, mientras que todo el mercado en su conjunto ha sufrido su mayor crash bursátil desde octubre de 1987.
Para hacerse una idea de sus dimensiones, sólo la bajada registrada ayer es superior a todos los beneficios conseguidos por el Ibex-35 durante 2007, mientras en lo que va de año este indicador acumula una pérdida de casi el 17 por ciento.
Los efectos de la crisis del sector inmobiliario, el petróleo disparado, un dólar débil o el temor, en general, a que la economía estadounidense entre en recesión, se han hecho notar –aunque en menor medida– también en los parqués europeos. Así, Francfort registró unas pérdidas del 7, 16 por ciento; París, el 6,83; Londres, el 5,48 o Milán, el 5,17.
Por mucho que el paquete de medidas que Bush ha consensuado con la oposición demócrata, consistente en estímulos fiscales por valor de casi 150.000 millones de dólares, pueda no ser suficiente para ahuyentar el horizonte de la recesión, supone, al menos, una reacción en la buena dirección, que delata, además, la conciencia del problema. En España, por el contrario, y a pesar de ser el español el parqué que ha liderado las pérdidas en Europa, sigue inamovible la política del "aquí no pasa nada".
De hecho, esta negación política de la realidad ha llevado nuevamente al vicepresidente Solbes a protagonizar el mayor de los ridículos, como ha sido el de considerar que "no había que exagerar" las pérdidas de la Bolsa, pocas horas antes de que el Ibex 35 registrara la mayor caída de su historia.
La pasividad de este Gobierno, que durante años se ha limitado a vivir alegremente de la herencia reformista del PP y de una expansionista política monetaria, que ahora se torna en resaca, es, desgraciadamente, lo único seguro en este horizonte de incertidumbre. En cualquier caso, si este Gobierno se cree que su pasividad se la pueden financiar desde fuera, a través de una nueva rosca de estímulos monetarios, habrá que advertir de lo perjudicial que, especialmente para España, sería esta opción de ingerir más alcohol para ahuyentar la resaca. En España acabamos de batir un importante récord de inflación, mientras, al tiempo, nuestro mercado laboral sigue requiriendo una nueva reforma desde la última fase del Gobierno de Aznar.
La autocomplacencia de Zapatero, sin embargo, es muy capaz de hacerle repetir aquello de que vivimos en "la mejor situación económica de la democracia", tal y como dijera hace escasamente nueve meses, precisamente en la sede de la Bolsa de Madrid.
FINANCIAL TIMES: La "arrogancia" de Zapatero
14/01/2008
El prestigioso diario británico "Financial Times" critica en su editorial de este lunes la política económica del Gobierno español y afirma que Zapatero "podría tener que lamentar sus comentarios porque podrían incluso parecer arrogantes". Además, afirma que España necesita hacer reformas estructurales si quiere generar prosperidad duradera a largo plazo.
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/crisis/crisis_financiera/crisis_hipotecaria/financial_times/ipc/paro/kw/noticia_1276321239.html
(Libertad Digital) España necesita hacer reformas estructurales en su economía, como está llevando a cabo Francia, para mantener su prosperidad a largo plazo y seguir siendo uno de los países europeos que marcan el paso, según un editorial que publica este lunes el diario británico "Financial Times" (FT).
El rotativo indica que España se ha contentado con beneficiarse de los créditos baratos y de la fuerte demanda europea de sus bienes y servicios, y asegura que la mezcla de inflación, que en diciembre alcanzó un máximo en diez años, la caída de los precios de la vivienda y el crecimiento del desempleo es un "potente" cóctel de riesgos económicos.
El editorial señala que, al contrario que el país galo, España no se ha embarcado en reformas estructurales, y añade que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "finge que no son necesarias".
Sin embargo, el diario indica que, en caso de ser reelegido tras las elecciones del próximo marzo, debería replantearse su posición.
El "Financial Times" recomienda, a pesar del "modesto" superávit fiscal, evitar rebajas de impuestos "generosas" para mantener una posición fiscal ligeramente restrictiva.
El rotativo califica de "esenciales" las medidas para favorecer la competitividad, entre las que destaca la eliminación de barreras a la competencia en la venta minorista, los transportes y la energía.
Así, indica que Zapatero debería abandonar su "preferencia por los campeones nacionales".
Otra reforma debería estar dirigida a mejorar la "debilidad persistente" en el crecimiento de la productividad.
En este sentido, señala que son positivas los recientes políticas para expandir la base de la pequeña tecnología, promover la iniciativa empresarial y reforzar un "osificado" sistema educativo, aunque añade que las universidades necesitan más independencia.
Asimismo, el diario asegura que permitir a las empresas optar por no acogerse a los convenios colectivos salariales haría más flexible el mercado de trabajo.
Zapatero y Solbes devuelven la economía española a los tiempos de Felipe González
06/01/2008
El triunfalismo económico del que ha hecho gala Zapatero durante 2007 no le ha servido para evitar que la inflación se haya disparado hasta el nivel más alto de los últimos 12 años. Tampoco ha frenado el aumento del paro. Este 2008 comienza con 106.674 desempleados más que hace un año. La confianza de los consumidores ha caído 13,2 puntos. Una situación que recuerda a los tiempos de Felipe González. Así lo creen en el PP desde donde critican que Solbes no haya dado la cara. Caldera, por su parte, le ha quitado importancia: "Los hechos demuestran que no habrá crisis".
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/caldera/desempleo/inem/inflacion/ipc/ministerio_de_trabajo/paro/precios/trabajo/kw/noticia_1276320581.html
Noticia publicada el 04-01-2008
LD (Agencias) De coincidir el dato de inflación adelantado (publicado por el Instituto Nacional de Estadística) con el Índice de Precios de Consumo (que se publicará el próximo día 14), supondría la tasa de inflación más alta desde diciembre de 1995. Además, se trata de la tasa más elevada del IPC Armonizado –que mide la inflación de forma armonizada con el resto de países de la zona euro– desde que comenzó a calcularse este indicador, en 1997.
El crecimiento de la inflación unido al de los tipos de interés y la crisis financiera han hecho mella en la confianza de los consumidores españoles, que en diciembre bajó 3,8 puntos y a lo largo del año pasado cayó 13,2 puntos.
Según los datos publicados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), este descenso del Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que se situó en 72,3 puntos frente a los 85,5 de diciembre de 2006, se debió a la caída tanto del indicador que mide la percepción sobre la situación actual de la economía como del que calcula las expectativas, que bajaron 5 y 2,5 puntos, respectivamente.
De esta forma, el indicador sobre la situación actual se situó en 61,7 puntos en el conjunto del año, 20,4 puntos menos que en 2006, mientras que el de expectativas, que había mejorado en noviembre, volvió a caer el mes pasado y se situó en 83 puntos, seis menos que en diciembre de 2006.
La percepción de la situación económica actual fue en diciembre la peor de la historia de este indicador, que en diciembre experimentó un deterioro en todos sus apartados salvo en las expectativas del empleo, que se mantuvo estable respecto a noviembre. Así, ha empeorado la percepción del consumidor respecto a la situación económica actual de su hogar, que cayó 4,5 puntos, mientras que la percepción sobre el empleo se redujo 2,8 puntos.
Las expectativas de los consumidores sobre la economía también se redujeron, concretamente 5,2 puntos, al igual que las expectativas sobre el hogar, que bajaron en menor medida, 2,2 puntos, hasta los 96,7. Pese a que son escépticos sobre su previsión de ahorro y consumo, los consumidores esperan que la inflación y los tipos de interés se reduzcan.
Por parte del Ministerio de Economía, el único que ha dado la cara ha sido el secretario de Estado de Economía. David Vegara ha salido a la palestra para precisar que el deterioro de la confianza de los consumidores comenzó a ser "más acusado" a partir "de los acontecimientos del verano", en alusión a la crisis de los mercados financieros internacionales.
En este sentido, ha asegurado que el deterioro de la confianza de los consumidores es "contemporánea" a estas turbulencias y, sobre todo, a la subida de los tipos de interés, -en el cuatro por ciento desde junio-, que afecta especialmente a las familias con hipotecas. En cualquier caso, Vegara ha dicho que el indicador de confianza es "uno más" entre los muchos que hay y tiene una historia "relativamente limitada", ya que se elabora desde 2004.
El presidente del ICO, Aurelio Martínez, auguró que la confianza de los consumidores se recuperará tras la caída "excesivamente acusada" de los últimos meses que arrancó en agosto por la crisis financiera. Además, consideró que la capacidad de acierto de los consumidores en sus predicciones económicas "es poca, pero es la que es". Martínez insistió en que la percepción de los consumidores está muy influida por las noticias que dan los medios económicos, especialmente las que tratan sobre las turbulencias financieras. A este respecto consideró que hay medios "que no están explicando bien lo que está pasando".
2008 comienza en España con 106.674 parados más
El año 2007 terminó con 2.129.547 parados, 106.674 más que un año antes, después de una subida del desempleo de 35.074 personas en diciembre. Un dato que el Gobierno atribuye al reajuste sectorial por la caída del empleo en la construcción. La subida del mes de diciembre contrasta con los datos del mismo mes de 2006, cuando el desempleo bajó en 291 personas. En el pasado mes, el paro subió principalmente en la construcción (32.302 desempleados), seguido de la industria (8.443) y los servicios (566), mientras que se redujo en 5.839 personas del colectivo sin empleo anterior y en 398 en agricultura. Los datos de diciembre afectan sobre todo a la ocupación masculina, ya que hubo 51.092 hombres desempleados más, mientras se registraron 16.078 mujeres paradas menos.
En declaraciones en Tenerife, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, restó importancia a los datos conocidos este jueves, que atribuyó al "freno" de la construcción, aunque reconoció que ese mes de diciembre ha sido peor que el de otros años. Además, en su opinión, "los hechos demuestran que no habrá crisis en España".
En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, disminuyó en 129.942 personas en diciembre, aunque en el conjunto del año hubo 425.496 afiliados más.
La caída de la afiliación en diciembre se debió, según el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, recoge la "desaceleración suave" en la creación de empleo. Granado aseguró que de los 64.000 empleos perdidos en la construcción, unos 50.000 se han recuperado en el régimen de autónomos (RETA), "trasvase" que se explica por la vuelta de estos trabajadores a la situación anterior al "boom" de la construcción, cuando fueron contratados en condiciones "muy buenas" por las empresas.
Por su parte, el secretario general de Empleo, Antonio González, consideró que aunque el empleo cayó en la construcción creció en actividades relacionadas con la sanidad, la educación, los servicios sociales, la industria manufacturera, los servicios a las empresas o los transportes, entre otros, lo que pone de manifiesto el "esperado" cambio de patrón del crecimiento.
A pesar de la repercusión que a corto plazo tendrá la caída en la construcción en sectores relacionados con éste, el secretario general de Empleo dijo que el contexto es favorable para la creación de empleo industrial en 2008 si se mantienen la inversión privada, el consumo y la demanda externa.
González también destacó que 2007 se cerró con el mayor volumen de contratación total y de contratos indefinidos de la serie histórica.
El PP lamenta el regreso a los tiempos de González
Tras conocer estos datos, el secretario ejecutivo de Economía y Empleo del PP, Miguel Arias Cañete, denunció que el Gobierno "ha fracasado estrepitosamente con la política económica llevada a cabo durante esta legislatura".Asimismo, ha culpado de esta situación al actual ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, que va a dejar al próximo gobierno una "herencia" en materia de inflación y de mercado de trabajo muy similar a la que dejó en el año 1996.
Por su parte, el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Vicente Martínez Pujalte, se ha preguntado "por qué no dan la cara" los ministros de Economía, Pedro Solbes, y Trabajo, Jesús Caldera, ante el "preocupante" aumento del paro y de la inflación. En declaraciones a los medios en el Congreso, Martínez Pujalte señaló que cuatro años de Gobierno socialista "han bastado para deteriorar la economía española y volver a las cifras de los Gobiernos de Felipe González".
Los sindicatos piden un cambio en el modelo productivo
Comisiones Obreras volvió a reclamar un cambio en el modelo productivo español para mejorar los datos de empleo, con un "imprescindible" impulso de la industria y los servicios de alto valor añadido.
Para UGT, el dato del paro de diciembre es "coherente" con la situación de "desaceleración" del crecimiento de la economía española y señala que la pérdida de empleo en la construcción se ha visto compensada por un descenso del desempleo en la industria.
La CEOE también atribuyó los datos de diciembre a la desaceleración del crecimiento económico, si bien advirtió de que se ha producido el mayor aumento de parados de los últimos cinco años.
IU, por su parte, señaló que el dato es "muy malo" y confirma "el importante receso" que padece la economía española después de años de "bonanza" orientados a "maximizar" beneficios y no a distribuir la riqueza.
Desde el colectivo de autónomos, ATA consideró que el dato del paro presenta un escenario incierto y preocupante, aunque se felicitó por el aumento de afiliación en el RETA, al igual que lo hizo UPTA, que auguró para este año un mayor incremento de trabajadores por cuenta registrados
CORRIENTE COMUNISTA INTERNACIONAL. "La situación económica en España: crisis económica y empobrecimiento creciente"
04/01/2008
LA CRISIS ECONÓMICA DESDE OTRA PERSPECTIVA (Publicado en CORRIENTE COMUNISTA INTERNACIONAL).
http://es.internationalism.org/ap/2006/190_crisis
Se cumplen más o menos dos años de legislatura “socialista”», y las turbulencias que se cernían sobre el capital español (ver AP nº 178), no sólo no se han despejado sino que se han visto considerablemente agravadas. Por mucho que el aparato de propaganda pro-gubernamental siga emitiendo – poco importa el color del gobierno -, cual disco rayado, que «España va bien», lo cierto es que el capitalismo español se adentra cada vez más en un período de convulsiones económica y políticas de alcance histórico.
En el terreno económico, el autobombo del Gobierno por haber alcanzado el 8º puesto del ranking mundial, no puede disimular que en la guerra a muerte que libran todas las burguesías nacionales por sobrevivir en la crisis económica del capitalismo mundial, el capital español pierde posiciones a una velocidad de vértigo. Hace sólo 8 años España presentaba un discreto déficit en su balanza exterior (2600 millones de euros). Cuando Zapatero sustituyó a Aznar ese déficit rozaba los 40 mil millones. Con el gobierno “socialista”, la cosa ha ido a peor, y el déficit comercial español ha ido aumentado - ¡a un ritmo de más del 30% anual! - hasta colocarse en la cabeza de los países desarrollados con más déficit comercial (un 7’5% del PIB, más incluso que EE.UU). Si la imparable agravación de la crisis económica mundial, obliga a cada capital nacional a defender con uñas y dientes los mercados solventes en los que vender sus mercancías, el capitalismo español no sólo está perdiendo mercados en el exterior, sino que está perdiendo posiciones en el propio mercado interno.
Como señalamos en el mencionado AP, el capital español está en una especie de tierra de nadie, ya que no cuenta con la tecnología y la productividad de las principales potencias capitalistas, ni con los salarios de los países del Tercer Mundo. Así las cosas prácticamente todos los sectores de la economía productiva española están abocados a una crisis, desde los sectores industriales (en el automóvil, los astilleros, los electrodomésticos, el textil,... se suceden los despidos y los cierres de empresas etc.) hasta las producciones agrícolas, incluso en sectores, como la vid, donde el capital español aún podía competir y que ahora se ve amenazada por las presiones de sus concurrentes. Los ingresos del sector agrícola dependen cada vez más de las subvenciones por dejar de producir que de la propia producción. Las producciones más boyantes del campo en España, son las casas de turismo rural,... ¡o la construcción de campos de golf!, apuntándose a burbuja especulativa inmobiliaria que corroe los cimientos de la economía española, pero a la que éste no puede escapar, como mostramos en el artículo sobre la vivienda de este mismo número de AP.
Y aún tienen nuestros gobernantes la cara dura de decirnos que ese aumento de las importaciones es el resultado de la “bonanza” de la economía de la que “disfrutaríamos” los trabajadores españoles. Todo lo contrario. El FMI, la OCDE, y hasta el mismísimo Banco de España, no cesan de advertir, que lo que está financiando el consumo de los hogares españoles es, pura y simplemente, una bestial escalada del endeudamiento de las empresas y las familias que, en pocos años, ha liquidado el ahorro interno. Si hace dos años la deuda de los hogares representaba el 90% de la renta disponible de estos, hoy es ya del 110%, cuando por ejemplo en Francia sólo alcanza el 35%. Esa tendencia al endeudamiento no es el fruto de la “frivolidad” de los hogares españoles, sino que constituye la única salida, aparentemente “segura” que ofrece el sistema financiero, como ha puesto de manifiesto la reciente quiebra de los fondos de inversiones y de pensiones Fórum Filatélico y Afinsa, que han volatilizado el equivalente al 0’5% del PIB español, y los ahorros de 300 mil familias. Estos “corralitos”, ponen de manifiesto la fragilidad del sistema financiero español, encenagado en la especulación inmobiliaria, y cuyo único “salvavidas” es el respaldo de los, hasta ahora bajos, tipos de interés de la UE. Con el avance de la crisis económica del capitalismo mundial, la tendencia que se va a imponer es la del blindaje de los capitales nacionales más fuertes, sacrificando para ello a los más débiles, recortando las subvenciones (a partir de 2008 al capital español se le acaba una parte importante de los “fondos de cohesión), o exigiendo una austeridad más draconiana, como se ha puesto de manifiesto recientemente cuando ante la petición de Zapatero al Banco Central europeo para que éste no siguiera la escalada de los tipos de interés, la entidad financiera de la UE le respondió pidiéndole que acotara la burbuja especulativa responsable, en gran parte, del aumento de la inflación. En resumidas cuentas ante la agravación de la crisis económica, el capital español está no solamente en una posición mucho más débil, sino también, mucho más subsidiaria de lo que quieran hacer sus competidores. El estallido de una crisis económica flagrante del capital español está servido. Y con ello nuevas y más masivas oleadas de despidos, creciente mengua de los salarios, incremento de la explotación y de la jornada laboral, mayor liquidación del llamado “Estado del bienestar”,...
No estamos hablando de un futuro hipotético, sino de una más grave acentuación de lo que ya se está viviendo en muchas familias obreras.
Como señalábamos hace dos años, cuando Zapatero fue encumbrado a gestor de los intereses del capital nacional español, el gobierno “socialista” ha ido perpetrando sucesivos hachazos a las condiciones de vida obreras. Lo que le distingue de Aznar no es el carácter despiadadamente antiobrero de su acción de gobierno, sino el lenguaje con el que pretende embaucarnos para que lo aceptemos. Del “autoritarismo” de Aznar hemos pasado al “talante” y al “consenso” con Patronal y Sindicatos (otros defensores, no menos acérrimos, del interés del capital) de modo y manera que los ataques antiobreros, se presentan ahora como “medidas de sensibilidad social”. Si el gobierno “socialista” ha generalizado la reducción a 33 días por año trabajado de la indemnización por despido, si va a pagar los incentivos a los empresarios para que estos realicen contratos “indefinidos” con cargo a los fondos de la Seguridad Social (es decir a la plusvalía robada directamente a los trabajadores), lo hace con el paripé de la lucha contra la precariedad laboral. Si los trabajadores públicos van a ver amenazados sus salarios haciendo depender una parte de ellos de criterios de “productividad”, (¿cómo se mide la productividad de los trabajadores de la Sanidad o de la educación que tienen que hacer frente a más enfermos o a más alumnos con menos medios materiales y de personal?), y de traslados forzosos, etc.,... se hace con el caramelo de las “prejubilaciones” (perdiendo cuantía de sus pensiones lógicamente) o de la conversión de una parte de empleos precarios (el Estado es el mayor usuario de los contratos temporales) en “fijos”.
El gobierno “socialista” no puede ofrecer otra cosa, porque el sistema social al que sirve, - el capitalismo – no tiene otro futuro que brindarnos que la miseria y la barbarie. Nada distinto podemos esperar de ellos. Sólo otro sistema social, con otras bases (la satisfacción de las necesidades humanas y no el beneficio y la acumulación), con otras perspectivas (la comunidad humana mundial y no la explotación de unos hombres por otros, y el desgarramiento del mundo en la pelea de intereses de cada capital contra sus competidores), puede abrir una esperanza de futuro. La base para la construcción de esa “otra” sociedad es la lucha de los trabajadores contra la explotación. Una lucha que se empieza a desarrollar. Ahí tenemos los ejemplos de Francia o del metal de Vigo en la pasada primavera (ver nº anterior de AP) o las más recientes en la India. En todas partes el proletariado empieza a decir basta frente a unas condiciones de vida cada vez más insoportables. La agravación de la crisis capitalista lo hará cada vez más patente. Eso jugará a favor del desarrollo no sólo de las luchas contra esa degradación de las condiciones de vida, sino también la toma de conciencia de que todos los obreros del mundo tenemos los mismos intereses y el mismo futuro por el que luchar: Derribar el “viejo” orden social que condena a muerte a la humanidad.
LA CATÁSTROFE ECONÓMICA QUE SE AVECINA
03/01/2008
El economista Juan Velarde cree que España no está reaccionando ante la 'difícil' situación económica
BURGOS, 19 (EUROPA PRESS)
El economista asturiano y profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, Juan Velarde Fuentes, aseguró hoy que España no está reaccionando a la "difícil" situación económica que se está dando en la actualidad y que viene motivada por la "difícil situación internacional".
Velarde Fuentes realizó estas declaraciones a los medios de comunicación, con los que mantuvo un encuentro antes de pronunciar en Burgos la conferencia 'La situación económica de España y la actual recesión', dentro de un ciclo organizado por Cajacírculo.
El economista, académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas desde 1978, aseveró que "como siempre, la situación económica en España es difícil por la situación internacional" aunque precisó que "España no sólo no reacciona sino que favorece esas sombras".
Sobre cómo afrontar y salir de esta crisis, Velarde Fuentes afirmó que "parece" que se está esperando "un milagro" pero, en su opinión, es necesario prever la situaciones "e ir tomando las medidas necesarias a tiempo, pero esto no se ha hecho".
Sobre la situación de la economía española, el economista aseguró que en dos años el endeudamiento externo "ha crecido un cien por cien" por lo que España "es uno de los países con más deuda externa" hasta el punto que cada español debería pagar 40.000 euros cada uno para pagar lo que se debe.
Asimismo, se mostró convencido de que en España "no hay competitividad ni inversión internacional" ya que, según matizó, "las inversiones internacional han huido" aunque reconoció que lo más "positivo" es que la banca española "está altamente catalogada en el panorama internacional".
No obstante, reconoció que existe un problema general y es que las instituciones financieras "cada vez se fían menos las unas de las otras".
Otro de los aspectos a los que se refirió el economista fue el desempleo y la situación de los inmigrantes y recordó que cuando en 1995 y 1996 se llegó a importantes tasas de desempleo el impacto no fue excesivo "por que la conexión familiar salvó la situación", es decir, según explicó, la madre estaba en paro pero el hijo trabajaba y cobraba en negro.
Esta situación no se dará en el colectivo de inmigrantes que según aseguró Juan Velarde Fuentes "buscará sobrevivir de cualquier manera".